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LOS CUATRO DEL TANGO

“Los cuatro del Tango” bien podría ser el título de una obra literaria o de una película inspirada en los arrabales de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Nada de eso se trata. Sino simplemente de una ocurrencia genial del colega Carlos Burmester Landauro, que usó la frase para graficar la presencia de la delegación trujillana, y peruana por su puesto, en el III Congreso Mundial de Escritores “Miguel de Cervantes Saavedra” realizada en la capital de Argentina.

Lo anecdótico es que la frase fue creada a raíz de la visita que hicimos al tradicional y pintoresco pasaje conocido como Caminito, que es ahora un callejón museo y un lugar de gran valor cultural y turístico, ubicado en el barrio de La Boca de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.

El lugar adquirió significado cultural debido a que inspiró la música del famoso tango Caminito (1926), compuesta por Juan de Dios Filiberto e interpretada por el famoso Carlos Gardel.

“Caminito que el tiempo ha borrado
que juntos un día nos viste pasar,
he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal.
Caminito que entonces estabas
bordeado de trébol y juncos en flor…”

Haciendo un alto a los coloquios literarios de los escritores que llegaron a la Argentina, para participar en el Congreso Mundial, una tarde, tras saborear un suculento “puchero argentino” en el antiguo restaurante El Globo, enrumbamos al barrio de La Boca.

Al llegar al viejo e histórico “caminito” nos sorprendió el arrebato de una simpática jovencita, de apasionante y tierna mirada, que nos invitó a bailar tango y como buena maestra de arte tuvo la paciencia de enseñarnos a bailar y hasta nos complació hacer algunas tomas fotográficas con ella. Su glamour ha quedado impregnado en la galería de recuerdos de nuestra visita a la Argentina.

Mi amigo, el notable escritor Bethoven Medina Sánchez, que se lució en el encuentro mundial de escritores con su obra “Exodo a las Siete Estaciones”, a su turno, no se inmutó y dio muestras de su destreza tanguera. Por su parte, “Carlitos” Burmester hizo faena aparte con una despampanante bailarina, mientras que Napoleón Vaella se prodigaba en tomar las mejores fotos para el recuerdo.

Esta singular circunstancia, que no creo se vuelva a repetir, motivó a que Carlos Burmester, con la chispa espontánea que posee y su agudeza para graficar los acontecimientos, como buen periodista que es, grabe para el recuerdo la frase “Los cuatro del Tango”, sintetizando así nuestra presencia en la tierra de Borges, Gardel, Maradona, Messi y otros tantos personajes que dan gloria a Argentina.

Indudablemente un gran recuerdo, imborrable diría, de haber estado en Buenos Aires, en el “caminito" que está en el popular barrio de La Boca, y distante unos 400 metros de La Bombonera, estadio del Club Atlético Boca Juniors

El lugar en 1959 fue convertido oficialmente en una "calle museo", completamente peatonal, con el nombre de "Caminito". Al fondo está un hermoso Museo de Arte, en el que se pueden admirar las obras de afamados artistas, donadas por sus autores generosamente.

Escribe: Manuel Rodríguez R. Periodista Colegiado








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